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lunes, 21 noviembre 2022 10:49
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Factores de riesgo y biomarcadores de la enfermedad de Alzheimer
Categorías: Divulgación
Etiquetas: demencias , biomarcadores , factores riesgo , alzheimer
Julio Antonio Esquivel-Tamayo1, Arquímedes Montoya-Pedrón2 | 1 Doctor en Medicina. Residente de Tercer Año en Medicina Familiar. Doctorando en Ciencias Médicas. Diplomado en Medicina Natural, Tradicional y Apiterapia. Profesor Instructor. Universidad de Ciencias Médicas de Las Tunas. Policlínico Docente Manuel Fajardo Rivero. Las Tunas, Cuba. 2 Doctor en Ciencias Médicas. Especialista de Primer y Segundo Grado en Neurofisiología Clínica. Profesor e Investigador Titular. Jefe del Servicio de Neurofisología del Hospital General Dr. Juan Bruno Zayas Alfonso. Universidad de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba. Santiago de Cuba, Cuba. La enfermedad de Alzheimer, constituye un problema sanitario y social de gran magnitud; precisa de diagnóstico y terapéutica precoces. Dispersos estudios de diversa metodología se refieren a la predicción de la demencia a partir de factores de riesgo. No obstante, existen insuficientes investigaciones que analicen en conjunto factores de riesgo y biomarcadores y los asocien; lo que ha limitado la posibilidad de acciones preventivas y terapéuticas precoces en pacientes en riesgo. Se realizó una revisión sistemática de la literatura con el objetivo de analizar los factores de riesgo y los biomarcadores de la enfermedad de Alzheimer. Se realizó una búsqueda de los términos: "demencia/ dementia", "enfermedad de Alzheimer/ Alzheimer’s disease" "factor de riesgo/ risk factor", "biomarcador/ biomarker", en las bases de datos: PubMed/Medline, Scopus, Scielo, Lilacs y mediante el buscador Google académico; se consultaron documentos no publicados. Se clasificaron los resultados de la búsqueda mediante el examen del título y resumen. De 154 investigaciones encontradas se incluyeron revisiones, metaanálisis, estudios observacionales y ensayos publicados desde el año 2017 hasta el 2023, en idioma español, inglés y portugués. Se excluyeron trabajos duplicados, libros o capítulos de libros, estudios cualitativos, que no se relacionaran con el tema o sin acceso al texto completo. Tras la aplicación de los criterios, se obtuvieron 32 estudios observacionales, 23 revisiones, 12 metaanálisis, y 3 ensayos. Se revisaron los documentos completos para verificar el cumplimiento de los criterios de inclusión. Los principales factores de riesgo encontrados son edad avanzada, menor educación, poca actividad física, hábito de fumar, consumo excesivo de alcohol, hipertensión arterial, diabetes, obesidad, depresión, pérdida o disminución de la audición, aislamiento social, los traumas craneales y la contaminación ambiental. Los biomarcadores fundamentales son: los marcadores que se utilizan en los estudios de neuroimágenes como la tomografía por emisión de positrones (PET) Amiloide, PET tau, PET con fluorodesoxiglucosa (FDG); y en líquido cefaloraquídeo y plasma: Aβ42, Aβ42/Aβ40, p tau 217, p tau 181, proteína gliofibrilar ácida (GFAP), y neurofilamentos de cadena ligeras. Se reconoció el uso de los parámetros cuantificados en el P300 como biomarcadores complementarios clasificadores de la presencia y del nivel de disfunción cognitiva de etiología enfermedad de Alzheimer posible. La mayoría de los estudios analizados, aunque abordan con profundidad la relación de los factores de riesgo y la enfermedad de Alzheimer, tienen limitaciones al asociar unos factores con otros, o con biomarcadores. Se requieren estudios longitudinales, a partir de la presencia de los factores de riesgo asociados a biomarcador, desde edades pregeriátricas en pacientes sanos, que tengan como salidas el deterioro cognitivo y el desarrollo de la demencia, para construir un modelo de predicción. Leer el artículo completo
lunes, 20 enero 2025 08:56
Avances y desafíos en la investigación de la enfermedad de Alzheimer
Categorías: Divulgación
Etiquetas: alzhéimer , investigación , demencia , biomarcadores , avances
Juan de Jesús Llibre-Rodríguez 1, Raul Fernando Gutiérrez Herrera 2 | 1 Unidad del Declinar Cognitivo y las Demencias, Universidad de Ciencias Médicas de La Habana (Cuba), 2 Departamento de Medicina Familiar, Universidad Autónoma de Nuevo León. Monterrey. México En el mundo 56 millones de personas viven con demencia. Se estima que este número se incrementará a 82 millones en 2030 y 152 millones en 2050, representando uno de los retos más serios que enfrentará la salud pública en los próximos años. El diagnóstico temprano de las demencias es de extrema importancia, al permitir la evaluación de causas reversibles, mejorar la atención de enfermedades comórbidas, guiar la selección de tratamientos sintomáticos y modificadores de la enfermedad adecuados, identificar las necesidades de apoyo social, la planificación de la familia y de la propia persona que vive con demencia en aspectos familiares, medicolegales y de su vida futura. Sin embargo, el diagnóstico temprano y preciso de la EA en la práctica clínica es un gran desafío. Actualmente el diagnóstico clínico de la EA es limitado; alrededor del 20 %-30 % de los pacientes no se diagnostican adecuadamente, si no se utilizan biomarcadores en líquido cefalorraquídeo (LCR), sangre o mediante tomografía de emisión de positrones u otros estudios de neuroimagenes. La aprobación reciente de tratamientos modificadores de la enfermedad y el rápido desarrollo durante la última década de biomarcadores, que permiten un diagnóstico preciso de la enfermedad de Alzheimer incluso antes de la aparición de los síntomas clínicos, nos acerca cada vez más a la curación o detención de la progresión de la enfermedad. Esta imagen en rápida evolución ha ido acompañada de un mayor desarrollo en nuestra comprensión de cómo se puede prevenir la demencia actuando sobre sus factores de riesgos, modificaciones en los estilos de vida e intervenciones en el curso de la vida. En el futuro se podrán utilizar biomarcadores en la atención primaria de salud para identificar a los pacientes con deterioro cognitivo que necesitan ser referidos para una evaluación cognitiva adicional por especialistas en trastornos de la memoria, como mismo se utilizan otros marcadores, por ejemplo, el Antígeno prostático especifico (PSA) en el diagnóstico del cáncer de próstata. La relación Aß42/Aß40, la determinación de la proteina p-tau, y neurofilamentos NfL, pueden representar excelentes candidatos para implementarse en atención primaria. En atención primaria los biomarcadores digitales (pantallas digitales, teléfonos móviles y otros) se podrán utilizar para preseleccionar individuos en riesgo de deterioro cognitivo que podría beneficiarse de estudios con biomarcadores en sangre. En personas de 55 años y más que refieran quejas subjetivas de memoria u otro síntoma sugestivo de un síndrome cognitivo conductual corroborado por un informante confiable, o aquellos con antecedentes familiares de demencia y factores de riesgo conocidos, se profundizará en su historia clínica incluida medicación concomitante, conjuntamente con una evaluación cognitiva y conductual, examen físico/neurológico y la indicación con juicio clínico de los biomarcadores e imágenes estructural del cerebro. El desarrollo futuro de los biomarcadores, permitirá el diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer desde los estadios asintomáticos y un mayor beneficio en el tratamiento de los pacientes. Ello requiere una mayor prioridad por los gobiernos ante el creciente reto que representan las demencias. Leer el artículo completo
jueves, 21 marzo 2024 13:02
Adaptación y validación de la versión española de la Pain Assessment in Advanced Dementia Scale (Painad) y determinación de biomarcadores del dolor en saliva en personas mayores con deterioro cognitivo con incapacidad de comunicación
Categorías: Artículos
Etiquetas: mayores , deterioro cognitivo , biomarcadores , dolor , painad , saliva
Vanesa Cantón-Habas 1, María del Pilar Carrera-González 1,2, Manuel Rich-Ruiz 1,3,4 | 1 Maimonides Institute for Biomedical Research, Reina Sofia University Hospital, University of Córdoba. 2 Experimental and Clinical Physiopathology Research Group CTS-1039; Department of Health Sciences, Faculty of Health Sciences; University of Jaén, Campus Universitario Las Lagunillas, Jaén. 3 CIBER on Fragility and Healthy Aging (CIBERFES), Madrid. 4 Instituto de Salud Carlos III, Nursing and Healthcare Research Unit (Investén-isciii), Madrid El dolor representa un problema no resuelto en las personas mayores, particularmente en aquellas con demencia. Debido al envejecimiento poblacional, y la asociación de esta patología neurodegenerativa con la edad, actualmente observamos un incremento en este grupo de pacientes. Además, las personas con demencia son más propensas a experimentarlo debido a la coexistencia de deterioro cognitivo con otras entidades clínicas de tipo crónico. A su vez, la dificultad para expresarlo de forma verbal que presentan estas personas, como resultado de la evolución de la demencia, acentúa la complejidad del abordaje del dolor, materializándose esta, específicamente, en que la valoración del dolor en personas con deterioro cognitivo es, a menudo, inadecuada. La imposibilidad de autoreporte de la experiencia dolorosa propia de los pacientes con demencia avanzada impide la utilización de los autoinformes, instrumentos considerados como la medida más fiable y afinada para contrastar la existencia e intensidad del dolor siempre que la persona no presente dificultades de comunicación y/o sea capaz de recordar, entender y responder sobre su experiencia dolorosa. En este contexto, la observación conductual de la persona con demencia avanzada como alternativa para valorar el dolor a través del reconocimiento de cambios comportamentales ha conllevado a la confección de hasta 24 escalas, aunque no todas están disponibles en español por no haber sido adaptadas culturalmente y validadas a este idioma. Entre todas las escalas, la Pain Assessment in Advanced Dementia Scale (Painad), concretamente, por su sencillez y sus propiedades psicométricas, las cuales avalan su validez y fiabilidad, se postula como una herramienta prometedora para minimizar el infradiagnostico e infratatamiento del dolor en las personas con demencia. Del mismo modo, la determinación de biomarcadores del dolor, como herramienta complementaria a las escalas observacionales, puede emplearse con el objetivo de diagnosticar, prevenir y evaluar la existencia/presencia de dolor. Esta determinación puede efectuarse en diversos fluidos como el líquido cefalorraquídeo, sangre y saliva, aunque la recolección de esta última es mínimamente invasiva para el paciente y accesible, parámetros fundamentales en cuanto a la consideración del bienestar del paciente. Por otro lado, el concepto de biomarcador supone que cumpla criterios tales como que su determinación debe ser reproducible, segura y costo-efectiva. En este sentido, diversos biomarcadores del dolor presentes en sangre pueden ser también determinados en saliva, como el cortisol salival, la testosterona, la α-amilasa salival, la inmunoglobulina A secretora (sIgA) y el receptor II del factor α de necrosis tumoral soluble (sTNF-RII). De entre todos ellos, estudios recientes han demostrado que sIgA y sTNF-RII son los de mejor reproducibilidad en sujetos sanos. En este contexto, los resultados de nuestro estudio informan que esto es así, también, en evaluación del dolor en personas con deterioro cognitivo severo. No obstante, es el sTNF-RII el biomarcador que mejor predice el dolor en personas con demencia avanzada e incapacidad de comunicación. Además, estos resultados indican una alta correlación del sTNF-RII y sIgA con la escala Painad, por lo que ambas evaluaciones pueden ser consideradas como suplementarias, seguras y útiles. Pero, incluso podríamos decir que los resultados del estudio autorizan/ defienden una posibilidad: la de usar la escala Painad como única estrategia para evaluar el dolor y, de esta forma, minimizar el infradiagnostico del dolor en personas con demencia avanzada. Pulse para leer el artículo completo
lunes, 06 marzo 2023 08:00
Utilidad de los biomarcadores digitales en la enfermedad de Alzheimer preclínica
Categorías: Divulgación
Etiquetas: alzhéimer , investigación , biomarcadores , digital , preclínica
JORGE MARREDO ROSA [1], MERCEDES FERNÁNDEZ-RÍOS [2], ROSA REDOLAT IBORRA [3] | [1] DOCTOR EN PSICOLOGÍA. DESARROLLO E INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE VALENCIA, [2] ASOCIACIÓN FAMILIARES ALZHEIMER VALENCIA (AFAV); DEPARTAMENTO PSICOLOGÍA EVOLUTIVA Y DE LA EDUCACIÓN. FACULTAD DE PSICOLOGÍA Y LOGOPEDIA. UNIVERSITAT DE VALÈNCIA, VALENCIA, [3] DEPARTAMENTO DE PSICOBIOLOGÍA, FACULTAD DE PSICOLOGÍA Y LOGOPEDIA. UNIVERSITAT DE VALÈNCIA, VALENCIA. ¿Podrían los movimientos bancarios, los errores de escritura, las llamadas telefónicas o el uso del GPS servir para identificar la fase preclínica de la enfermedad de Alzheimer? El periodo preclínico de la Enfermedad de Alzheimer (EA) se caracteriza por la posibilidad de que existan cambios a nivel cerebral que no vayan acompañados al inicio por alteraciones cognitivas que se manifiesten claramente para la persona o su entorno. Estos primeros cambios cerebrales pueden ser identificados mediante marcadores moleculares, obtenidos mediante punción lumbar (líquido cefalorraquídeo) o a partir del plasma, así como mediante técnicas como la tomografía por emisión de positrones (PET amiloide). El uso de este tipo de biomarcadores para el diagnóstico de la EA prodrómica está ampliamente respaldado por la evidencia científica, habiéndose publicado numerosos estudios experimentales en los últimos años. Sin embargo, el acceso a estos métodos de diagnóstico precoz es limitado y costoso, razones por las que resultan difíciles de aplicar de forma generalizada en la práctica clínica. Se plantea también que tal vez en la detección temprana de los cambios o síntomas que acompañan a la EA pueda encontrarse la clave para comprender las razones por las cuales la mayoría de ensayos clínicos en los que se han evaluado diferentes estrategias farmacológicas para esta enfermedad neurodegenerativa han fracasado. Se ha sugerido que en muchos casos los fármacos administrados para mejorar los síntomas no tendrían el efecto esperado ya que cuando comienzan a actuar el cerebro ya presentaría daños importantes. En esta fase prodrómica de la EA algunos de los cambios cerebrales pueden ser sutiles, aunque podrían afectar a conductas complejas. Un reciente estudio desarrollado en Japón encontró que una aplicación de aprendizaje automático (machine learning) puede usar las llamadas telefónicas para la detección de la EA en esta fase presintomática. El modelo predictivo incluía el análisis de variables vocales como el tono, los intervalos de silencio o la intensidad. En esta misma línea, diferentes estudios apoyan la idea de que los patrones y usos de los errores de escritura pueden ser aplicados con el objetivo de la detección precoz de signos de deterioro cognitivo. Con el objetivo de identificar patrones predictores, existen otros estudios como el desarrollado recientemente por la Universidad de Washington que mostró como la medición de parámetros relacionados con la conducción de vehículos, tales como la aceleración y frenada repentina, pueden predecir también la EA en fase preclínica, especialmente si se tiene en cuenta la edad de la persona evaluada. Del mismo modo, el registro por GPS de los trayectos realizados pueden ser útiles para la identificación de la fase preclínica de la EA como un biomarcador digital. En otros trabajos de interés se ha sugerido que algunos cambios en las rutinas financieras, como el retraso en los pagos realizados con la tarjeta de crédito o el impago de cuotas en la hipoteca, podrían empezar a ser evidentes incluso años antes del diagnóstico de la patología que caracteriza a la EA, y podrían reflejar una mayor probabilidad de desarrollar deterioro cognitivo en un futuro. Posteriormente diferentes estudios confirmaron que estos cambios iniciales en los hábitos financieros eran todavía más marcados cuando se confirmaba el diagnóstico de EA. Este acercamiento al diagnóstico también debe evaluarse desde la perspectiva de la bioética y la protección de los datos personales. Diferentes expertos han sugerido que estos avances relacionados con la identificación de biomarcadores digitales accesibles que puedan posibilitar la detección precoz de deterioro cognitivo pueden entrar en conflicto con aspectos relacionados con la información personal sensible o el carácter experimental de los hallazgos (que podrían llevar a que se eleve de forma significativa el número de falsos diagnósticos). Además, se plantea el problema de cómo almacenar e interpretar la enorme cantidad y gran diversidad de datos que se pueden obtener con las aplicaciones y tecnologías actuales. Por otro lado, este tipo de tecnologías tienen un gran potencial puesto que ofrecen la posibilidad de realizar evaluaciones longitudinales que podrían ser de utilidad en el diagnóstico clínico y en ensayos que evalúen la efectividad de diferentes intervenciones, tanto farmacológicas como no farmacológicas. Del mismo modo, podrían resultar de interés para realizar la monitorización y seguimiento de mediciones del rendimiento cognitivo en las personas con deterioro cognitivo o demencia. Estos hallazgos van perfilando un futuro prometedor en cuanto a la utilidad de los biomarcadores digitales en diagnóstico de la EA en la fase preclínica, de forma generalmente complementaria a los métodos diagnósticos más claramente establecidos. Sin embargo, todavía es pronto para sacar conclusiones o perfilar cómo se podrían implementar estos marcadores digitales en la práctica clínica. Se deben valorar las implicaciones éticas que conlleva el hecho de que estas tecnologías estén desarrolladas en muchas ocasiones por entidades privadas o que no se haya aprobado su uso por agencias reguladoras. También deberían tenerse en cuenta las cuestiones de tipo legal que puedan surgir en los distintos países. A modo de conclusión, resaltar la importancia del diagnóstico precoz de la EA para el conjunto de la sociedad, para la comunidad científica, así como para desarrolladores de tecnologías que persiguen ofrecer herramientas que sean de utilidad. El análisis de este emergente campo de conocimiento pone de manifiesto uno de los grandes desafíos a los que nos enfrentamos. El objetivo es que estos avances sean aplicables de forma rutinaria en la práctica clínica y facilitar así el diagnóstico precoz de la EA. Se puede hipotetizar que este tipo de herramientas resultarían de gran valor para diferenciar entre el deterioro cognitivo normal y patológico, contribuyendo a reducir el infradiagnóstico de este estadio prodrómico de la EA.
miércoles, 02 noviembre 2022 16:02
Biomarcadores en la Demencia Tipo Alzheimer: sistema sanitario y edadismo.
Categorías: Divulgación
Etiquetas: alzhéimer , demencia , diagnóstico , biomarcadores , edadismo
BALEA-FERNÁNDEZ, FRANCISCO JAVIER [1]; ALONSO-RAMÍREZ, JAVIER [2]. | [1] DOCTOR EN PSICOLOGÍA (USAL) Y DOCTORANDO EN INVESTIGACIÓN EN BIOMEDICINA (ULPGC); [2] DOCTORANDO EN INVESTIGACIÓN EN BIOMEDICINA (ULPGC). El envejecimiento de la población en España es una cuestión que no solamente atañe a la salud de la población y a Sanidad, sino que tiene importantes repercusiones en la economía, estructura familiar, sostenibilidad del sistema de pensiones, etc. Supone un elevado gasto sanitario, como ejemplo: el 52% del gasto de Atención Especializada se dedica a mayores de 65 años y los mayores de 70 años son los responsables del 40% del total del gasto sanitario. Los datos anteriormente expuestos denotan que el sistema sanitario no ha sabido adaptarse a la nueva situación social, aumentando el edadismo (senectismo) y responsabilidad de la sostenibilidad del sistema a la población mayor. La principal herramienta para poder implantar el renovado sistema es la educación sanitaria. La segunda es que las decisiones clínicas sean compartidas entre el paciente, sus familiares, los cuidadores y los proveedores de asistencia sanitaria. El proceso de diagnóstico de Enfermedad de Alzheimer (EA) comienza cuando el paciente, solo o bien con algún familiar, acude a la consulta de atención primaria con quejas de memoria y/o alteraciones en el comportamiento (en este caso, acompañado/a siempre por familiares). En esta primera consulta, lo más frecuente es que la demencia se encuentre en fase leve/moderada. La principal característica de la EA en la actualidad es que se trata de una enfermedad neurodegenerativa de etiología aún no está establecida. En la búsqueda etiológica se han estudiado casos determinados genéticamente: autosómico dominante supone menos del 1 % de todos los casos; el 99% de los casos de EA se produce por otros mecanismos ajenos a la genética. Los biomarcadores de depósito amiloide y de neurodegeneración (obtenidos del líquido cefalorraquídeo: péptido Aß1-42 y las proteínas Tau total y Tau fosforilada, o bien por técnicas de neuroimagen (resonancia magnética (RM) o tomografía por emisión de positrones (PET con18F-fluorodesoxiglucosa PET-FDG) (procedimiento ATN). Los biomarcadores en sangre periférica aún no están estandarizados para el diagnóstico clínico. En la actualidad se están realizando trabajos para la determinación de biomarcadores en sangre periférica utilizando imagen hiperespectral. Esta técnica tiene como objetivo la búsqueda de diferencias entre plasma de pacientes con/sin EA. Este trabajo está en la actualidad en fase de experimentación. En relación con el tratamiento específico de la DTA, se divide en tratamiento farmacológico y no farmacológico, así como tratamiento para los síntomas cognitivos y no cognitivos. Los biomarcadores proporcionan un nuevo horizonte sobre el diagnóstico en fase preclínica y aportan datos sobre la etiología de la EA. Estos horizontes proporcionan nuevas líneas de investigación tanto para el diagnóstico etiológico como para la aportación de tratamientos efectivos en la DTA. Pulse para leer el artículo completo
viernes, 04 noviembre 2022 10:13
DEMENCIA FRONTOTEMPORAL: FRONTERAS DIAGNÓSTICAS
Categorías: Divulgación
Etiquetas: investigación , demencia , diagnóstico , prevención , estudios , biomarcadores , frontotemporal , salamanca
Mª CRUZ PÉREZ LANCHO (1), SERGIO GARCÍA BERCIANOS (2) | (1) PROFESORA ENCARGADA DE CÁTEDRA. FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD UNIVERSIDAD PONTIFICIA DE SALAMANCA. (2) PSICÓLOGO E INGENIERO INFORMÁTICO, ESTUDIANTE DE MÁSTER UNIVERSITARIO DE PSICOLOGÍA GENERAL SANITARIA, UNIVERSIDAD PONTIFICIA DE SALAMANCA. Las demencias frontotemporales (DFT) son la causa más común de demencia en adultos menores de 65 años, siendo la edad de presentación más frecuente entre los 50-60 años (Ratnavalli, Brayne, Dawson y Hodges, 2002). Por este inicio temprano, supone una creciente dependencia para los pacientes y una gran sobrecarga para los cuidadores durante un largo periodo de tiempo. En población no anciana, la prevalencia de la DFT es similar a la de la enfermedad de Alzheimer (Rabinovici y Miller, 2010), mientras que en ancianos ha sido históricamente infravalorada (Rabinovici y Miller, 2010; Warren, Rohrer y Rossor, 2013). Afecta tanto a hombres como mujeres, aunque la variante conductual ha sido descrita mayoritariamente en hombres. Su estudio es muy relevante en el ámbito de la neuropsicología ya que estas demencias afectan inicialmente a las redes neuronales responsables de la cognición y el ajuste social, el lenguaje y el conocimiento semántico del mundo. Las demencias se estudian fundamentalmente desde tres niveles: clínico, neuroanatómico y neuropatológico (Weintraub, 2013). Las investigaciones de estos ámbitos encuentran correlaciones entre la expresión de la enfermedad del tejido neuronal, el síndrome clínico, la funcionalidad de las áreas cerebrales y su conectividad estructural y funcional, las proteinopatías, las alteraciones genéticas y los hallazgos en las pruebas de neuroimagen (Pievani, Filippini, van Den Heuvel, Cappa y Frisoni, 2014). Como respuesta a estos desafíos, se proponen nuevos criterios para diagnosticar y clasificar este grupo de demencias. Las nuevas clasificaciones buscan unificar la terminología, más allá de diferencias locales, para que constituyan una base sólida para identificar patologías y compartir información clínica (Lillo y Leyton, 2016). Tal cantidad de áreas de trabajo y especialización obliga a los clínicos a incorporar permanentemente los datos provenientes de los estudios de los niveles neuroanatómico y neuropatológicos a sus clasificaciones. El objetivo de este trabajo es presentar la evolución del concepto de la DFT y sus variantes, así como delimitar las actuales fronteras diagnósticas con la enfermedad de Alzheimer, por un lado, y con los síndromes motores asociados por otro, para proporcionar herramientas diagnósticas y de abordaje terapéutico. Las DFT pueden clasificarse en una variante conductual, de predominio frontal y tres variantes de lenguaje, de predominio temporal: la APP variante no fluente o agramática, APP variante semántica, APP fluente y APP variante logopénica. Sus fronteras diagnósticas se establecen del siguiente modo: la enfermedad de Alzheimer (EA) de variante lingüística se solapa de forma importante con la variante logopénica de la DFT y comparte con ella las mismas alteraciones proteínicas (Mesulam et al., 2008). La DFT también se relaciona con los síndromes motores con los que comparte hallazgos neuropatológicos y proteinopatías comunes. Se asocia con síndromes de parkinsonismo atípico: el síndrome de parálisis supranuclear progresiva y la degeneración corticobasal. Así mismo, el espectro de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es un conjunto de enfermedades clásicamente consideradas como enfermedades neuromusculares que también muestra comorbilidad con las demencias frontotemporales, conformando un continuo ELA-DFT (van Es et al., 2017). Por último, se ha descrito una forma progresiva de apraxia del habla (Duffy y Josephs, 2012) que se sitúa en la frontera funcional con las afasias progresivas primarias no fluentes. Aunque se han realizado numerosos avances en la descripción de las DFT, consideramos que la delimitación de este panorama diagnóstico está lejos de considerarse finalizada. Es por ello que la investigación clínica debe incorporar las aportaciones del estudio de biomarcadores, en un esfuerzo por comprender los mecanismos neurodegenerativos de las demencias. Leer el artículo completo
lunes, 07 noviembre 2022 07:34
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jueves, 17 noviembre 2022 18:15
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